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Las mujeres que el feminismo no defiende

Por Carlos Polo

Cuando escuche a una feminista exigiendo violentamente igualdad para las mujeres o reclamando “unos derechos que tradicionalmente han estado reservados a los hombres”, pregúntele si su grupo feminista ha defendido a las niñas por nacer. De seguro no recibirá respuesta porque la casi totalidad de los grupos feministas es pro aborto… y muy probablemente lo que sí recibirá es una andanada de insultos. Y usted será insultado porque el aborto selectivo de las niñas por nacer es una de las mayores incoherencias de las que se auto proclaman “defensoras de la mujer”. Esta es una de las discriminaciones más groseras y más violentas contra el sexo femenino, pero ellas se han quedado calladas por décadas… y tal parece que seguirán calladas.

La razón es simple: no querrán denunciarlo para no incomodar los intereses de la industria abortista que las respalda ni querrán dejar de recibir sus generosas contribuciones. Guardan un silencio cómplice ante este asesinato masivo de las mujeres más indefensas y vulnerables de este mundo. Optan por callarse a pesar de que la razón por la que esas mujeres son asesinadas es el desprecio por el sexo femenino: el aborto selectivo se activa en el momento en que se sabe que quien está en el útero no es el hijo varón que tanto se estaba deseando.

Según el más reciente informe de Population Research Institute, aproximadamente 15.8 millones de niñas han sido abortadas selectivamente en la India desde 1990. Esto es 550,000 niñas abortadas cada año desde el 2014, ¡solo por el hecho de ser mujeres! La preferencia por el hijo varón es una plaga en ese subcontinente y los grupos feministas guardan silencio en todos los idiomas.

El referido informe proporciona estimaciones actualizadas sobre el número de abortos selectivos realizados en la India en los últimos decenios. La cifra es superior a las estimaciones anteriores, lo que indica que esta práctica puede ser mayor de lo que comúnmente se cree.

La investigación también profundiza en las causas de este denominado «gendercidio» masivo. En la India, las niñas son abortadas selectivamente debido a las preferencias culturalmente arraigadas por los hijos varones, así como por prejuicios de sexo. La aplicación de la prohibición del aborto selectivo es prácticamente inexistente en la India. El informe también ofrece una discusión de posibles soluciones para abordar este gravísimo problema.

El aborto selectivo por sexo trae problemas demográficos muy serios y graves violaciones a los derechos humanos. Actualmente en la India el desbalance poblacional entre los dos sexos se proyecta peligrosamente con una tasa de 110.7 niños que nacen por cada 100 niñas. Ya se tienen informes de cómo la política de un solo hijo en la China -donde también existen evidencias de aborto selectivo por sexo en contra de las niñas-  ha provocado un exceso de hombres solteros. Son millones de jóvenes chinos que no encontrarán una mujer para casarse. Y este fenómeno luego ha derivado en flagrantes abusos contra las mujeres como la práctica del matrimonio infantil y el tráfico sexual de mujeres secuestradas en otros países para prostituirlas o venderlas como esposas.

Jonathan Abbamonte, analista de investigación de Population Research Institute y autor del informe, señala que «el aborto selectivo por sexo es una clara afrenta a los derechos fundamentales y la dignidad de las niñas, y crece alarmantemente”. El ultrasonido, siendo un avance tan positivo para conocer la vida intrauterina entre otras cosas el sexo del bebé, en manos inescrupulosas se convierte en una herramienta a favor del aborto selectivo por sexo (herramienta con un evidente uso pervertido en este caso).

Frente a la indolencia de los grupos feministas en relación al  aborto selectivo por sexo en la India, en China y en otros países del mundo, sus slogans suenan muy fingidos y falsos.  ¿No era que “si tocan a una, nos tocan a todas”? ¿No era que su lucha era contra el patriarcado asesino de mujeres?

¿Dónde están las feministas? La mayoría de ellas están ocupadas celebrando cada aborto, sin importar cuán coaccionadas estén por el «patriarcado» que dicen despreciar.

El aborto selectivo por sexo es una cruel forma de discriminación contra las mujeres y las niñas. Es una discriminación que mata. Pero lo peor y lo más inimaginable es el silencio cómplice y concertado de los grupos feministas en todo el mundo.