Por Steven W. Mosher

En un evento llamado “Rise Up for Roe”, organizado para defender la sentencia de la Corte Suprema que legaliza el aborto y oponerse a la confirmación de Brett Kavanaugh a la Corte Suprema de Estados Unidos, la hija de Bill y Hillary dijo: “no es un hecho aislado… que las mujeres que ingresaron a la fuerza laboral desde 1973 a 2009 hayan aportado 3,5 billones de dólares a nuestra economía. … La red, la nueva entrada de mujeres, no se desconecta del hecho de que Roe se convirtió en la ley del país en enero de 1973”.

Básicamente Chelsea cree que liberar las mujeres de la “servidumbre reproductiva” – término que usan las feministas radicales para referirse a la maternidad – les permite ser verdaderamente miembros productivos para la sociedad.

Sin embargo, si se trata de analizar los beneficios económicos del aborto, ¿No será que Chelsea se está olvidando de alguien? ¿O más bien, no es que está dejando de lado a muchísimos? Unos 61 millones, para ser exactos.

Este es el número de estadounidenses “olvidados” por Chelsea y hoy faltantes en la población de EEUU porque fueron abortados y a quienes se les negó hasta la misma existencia. La mitad de éstos habrían sido mujeres, por supuesto.

A estas mujeres no sólo no se les permitió “ingresar a la fuerza laboral”, sino que incluso se les negó hasta su primera respiración.

Pero Chelsea no tiene tiempo para llorar la pérdida de decenas de millones de sus “hermanas”. Al parecer, para ella los niños por nacer no son seres humanos vivos. Son tan solo “cúmulos de células” que pueden ser desechadas a voluntad o por los motivos más utilitarios.

Por el contrario, somos muchos los que creemos en el infinito valor de cada vida humana. Y lo creemos profundamente, como si fuera un artículo de fe. Y al mismo tiempo reconocemos la verdad científica de que la vida humana empieza en la concepción.

Chelsea, por su parte, se aparta arbitraria y totalmente tanto de la fe como de la ciencia. Solo toma en cuenta los dólares y centavos que supuestamente se ahorran con los abortos.

Pero aun restringiéndonos al aspecto económico, tengo algunas cifras que la deberían hacer reflexionar. Pues, resulta que el aborto destruye cada año en EEUU una cantidad de capital humano poco menos que asombrosa.

Comencemos por calcular el valor económico de un bebé estadounidense en el momento de la concepción. El Departamento de Agricultura de EEUU estima que el costo de criar a un hijo único nacido en el año 2015 es alrededor de $233.000 durante sus primeros diecisiete años. Por supuesto, este costo disminuye dramáticamente en familias numerosas debido al efecto “más barato por docena”.

Los ingresos futuros de cada uno de esos niños entre 2035 y 2080, suponiendo que los salarios continúan en los niveles de crecimiento actual, serán más de 10 veces esta cantidad. Probablemente estarán en el rango entre $4 a $ 5 millones de dólares. Descontando todos los futuros costos y calculando los beneficios para el tiempo presente, esto resulta en una cifra cercana a los $750.000. Es el valor futuro de un bebé concebido hoy en EEUU.

¿Cuántas personas pueden darse cuenta de que en cada aborto estamos tirando a la basura una pequeña fortuna? ¿Cuántas personas entienden que el peaje del aborto en EEUU, actualmente estimado en 926.000 por año, es equivalente en términos económicos a destruir una ciudad estadounidense de tamaño medio cada año? Al parecer, Chelsea Clinton no es una de ellas.

La verdad es que en lugar de agregar $ 3,5 billones de dólares a la economía, como dice Chelsea, el aborto ha restado al PBI de EEUU unos $ 62 billones a la fecha. Y ese número está subiendo rápidamente. El investigador de mercados Dennis Howard estima que “para 2040, ese déficit acumulado [de aborto] es probable que alcanzará unos $ 400 billones de dólares”.

Considerar que los niños son únicamente un pasivo económico para sus madres, como hace aparentemente Chelsea, no sólo los deshumaniza, sino que no tiene sentido económico alguno.

Chelsea puede creer que eliminar gente de alguna manera solo es ahorro de dinero, pero los números no mienten. Sea lo que considere ella que es un aborto, al final es la destrucción de cantidades increíbles de capital humano. Y esto ha traído mucha pobreza a EEUU en muchos sentidos y no sólo económicamente.

Steven W. Mosher es Presidente de Population Research Institute y autor de “ Bully of Asia: Why China’s Dream is the New Threat to World Order”

 (*) Publicado originalmente en el portal Breibart https://www.breitbart.com/abortion/2018/08/26/mosher-chelsea-clinton-is-wrong-abortion-has-made-us-poorer-not-richer/