El día de hoy se decide la legalización del aborto en la Cámara de Diputados de Argentina y el debate ha traído consigo muchas preguntas referentes a la ciencia, a las leyes y a la economía.

Científicamente está demostrado por la biología (estudio de seres vivos y sus procesos vitales) que la vida humana comienza desde la concepción. Existe un proceso sin interrupción en la vida de cada ser humano, desde la concepción, pasando por ser bebé, luego niño, adulto y finalmente anciano. Sin embargo, hay malos biólogos o médicos que se prestan a decir algo distinto por intereses económicos que no son secreto para nadie.

En lo que respecta a las leyes, la Constitución de Argentina incluye distintos tratados internacionales y los pone a nivel constitucional, entre los cuales se encuentran la Convención de los derechos del niño y el Pacto de San José de Costa Rica. En el artículo 2 de la Convención de los derechos del niño y en el artículo 4 (inciso 1) del Pacto de San José de Costa Rica queda claro que se es persona desde la concepción y se debe cuidar la vida desde ese momento.

Lo económico siempre dice mucho acerca de un debate político. Te define muy bien el qué, quiénes y por qué.  Los promotores del aborto dicen: “Aborto legal, seguro y gratuito”. Pero nada es “gratuito”. El aborto se paga, ya sea que lo pague quien aborta o que lo pague la ciudadanía a través de impuestos. Y sin importar quien pague, el que gana es el proveedor de abortos. Esto deja muy claro porque Planned Parenthood, la mayor franquicia de clínicas de abortos en el mundo, financia organizaciones que fomentan el aborto legal tanto en Argentina como en el mundo. Haga un simple cálculo. Las feministas hablan de 500.000 abortos al año. Si un aborto costará solo unos 250 dólares, estamos hablando de 125 millones de dólares al año. Ninguna empresa vería este nuevo mercado como algo despreciable.

Para concluir, legalizar el aborto o despenalizarlo no va a hacer que este sea una solución. Por el contrario va a ser ocasión de muchos otros delitos, uno de ellos la violación, el tráfico de mujeres y demás. ¿El aborto realmente dignifica a la mujer? La verdad es que no la dignifica, sino que la vuelve esclava de un sistema corrupto, donde se ve a su cuerpo como un objeto.