Gracias al decidido liderazgo de Alliance Defending Freedom y la participación de numerosos representantes de la sociedad civil, se desechó el lenguaje propuesto por grupos políticos LGTBI en resoluciones de la 48 Asamblea General OEA.

Hace unos instantes, Sergio Burga de Population Research Institute, presente en este evento en Washington DC nos confirmó que el consenso de delegados de los estados reunidos en la OEA rechazaron las referencias a la polémica Opinión Consultiva de Costa Rica a la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la eliminación del término “salud sexual y reproductiva” por su connotación de aborto provocado en una resolución sobre el rol de la Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belem do Pará – MESECVI.

La efectiva participación de estos activistas a favor de la vida y la familia de toda América Latina ya es una buena noticia habitual en el ámbito de la OEA. Esta vez fue acogida por los embajadores de Estados Unidos, Paraguay, Guatemala y Santa Lucía, quienes denunciaron el contrabando ideológico que por años había penetrado estas resoluciones de la OEA.

Ayer los representantes de la sociedad civil de Perú advirtieron que la embajadora Ana Rosa Valdivieso Santa María, jefa de la misión de Perú en la OEA, venía apoyando las mociones de la resolución 458/18 de la OEA en favor del “matrimonio” entre personas del mismo sexo, en contra de las leyes peruanas y excediendo de esta manera la competencia asignada a su cargo.