Redacción Parejas Reales

Perla Berríos era la periodista encargada de presentar las noticias matinales en la cadena televisiva peruana Latina hasta que tuvo 7 meses de embarazo y todo el Perú fue testigo de la hostilización que sufrió y el posterior despido.

“No podía actuar como vocera de una marca o entidad del Estado, y por eso la justicia me dio la razón, yo fui víctima de hostilización (…) Vulneraron mi libertad de expresión, mi independencia y ética profesional. Y fue inhumano, estaba gestando“, expresó. 

Tras ser despedida en el 2015 cuando se encontraba embarazada, decidió demandar a la cadena televisiva Latina por hostilización bajo la causal de despido indirecto. Poco pudo hacer en ese tiempo pues se encontraba gestando ya de 7 meses y ni eso le valió para que no fuera despedida de manera injusta.

El caso de Perla Berríos es el caso de muchas mujeres en el Perú, quienes son despedidas aunque estén embarazadas o son despedidas por ello mismo. Sin embargo, vemos como el “feminismo” vuelve a dar su verdadera personalidad, pues casos como el de Perla y el de miles de peruanas no son tocadas por estas ONGs supuestas “defensoras de la mujer”, quienes  callan de manera cómplice por su ideología anti maternidad.  Para estas feministas, parece que estas mujeres madres o están invisibilizadas o se pasaron al lado enemigo.

Esto da un nuevo panorama para preguntarnos ¿Cuál es el objetivo que persiguen estos grupos feministas? ¿Qué es lo que realmente defienden y promueven? Pues ciertamente no son las mujeres.

La Coordinadora Nacional Pro Familia (CONAPFAM) recientemente ha escrito un artículo sobre el estereotipo feminista en el cual se explica como el movimiento feminista ha pasado de valorar la vida y la familia a buscar pedir el aborto como un derecho suyo antes incluso que defender de forma real a las mujeres como Perla.

Puedes leer el artículo de CONAPFAM aquí: https://goo.gl/d2SyxD

Perla es un claro ejemplo de cómo aún hay mucho por mejorar en nuestro País, así mismo también es un ejemplo de como las mujeres luchan día a día contra este discurso adoptado por el feminismo, un discurso que les niega ser mujeres, ser femeninas, ser madres.