Javier Chávez trabajaba en la tienda de Macy´s en Nueva York / Flickr

La ofensiva de Barack Obama para complacer al lobby LGTBI a través de los llamados “baños transgéneros” comienza a cobrarse sus primeras víctimas. En Estados Unidos son muchos los que se han rebelado contra esta nueva ocurrencia del presidente e incluso 23 estados han presentado recursos para evitar estos nuevos privilegios de este grupo de presión que tanto influye en el político demócrata.

Pero mientras se libra esta batalla hay personas que ya sufren las consecuencias de esta nueva dictadura del siglo XXI. Es el caso de Javier Chávez, trabajador de la conocida tienda Macy´s de Nueva York, que fue despedido tras la denuncia de un transgénero. Además, el hecho de declararse católico ayudó a que la compañía decidiera desprenderse de este hombre que llevaba 26 años trabajando en la empresa.

El suceso se produjo cuando una madre y su hija acudieron a Chávez para quejarse de la presencia de un hombre en el baño de mujeres, motivo por el cual ellas sentían miedo. Ante esta situación Chávez avisó al servicio de seguridad para que esta persona abandonase los aseos destinados a las mujeres.

Las consecuencias de las políticas de Obama

Fue en ese momento cuando la ofensiva de Obama fue aprovechada por este sujeto pues dijo que él se sentía mujer y que por ello había decidido utilizar esos baños y no los destinados a los hombres.

El presidente de EEUU, Barack Obama/Fuente:EFE
El presidente de EEUU, Barack Obama/Fuente:EFE

Finalmente, este supuesto transgénero abandonó el baño dado de la mano de una mujer que le acompañaba e insistiendo en que él “era una mujer”. Pero la cosa no quedó ahí y a renglón seguido armó un alboroto en la tienda y se quejó a la dirección de la tienda por la decisión de Javier Chávez de pedirle que abandonara los aseos de mujeres.

El siguiente episodio se produjo cuando la jefa de Chávez le pidió explicaciones por lo ocurrido y le informó de la nueva política de Macy´s y que pasaba por permitir que los hombres que digan sentirse mujeres puedan utilizar estos baños.

En su informe Chávez dejó claro que “no era cierto que fuera una mujer” y dejó claro que nunca le habían informado de esa política sobre la utilización de los baños.

La tienda ya estaba dispuesta a contentar a este lobby LGTBI pero la cosa fue a peor cuando este veterano trabajador habló de sus creencias: “Le advertí (a mi jefa) que esta política iba contra mi fe católica y contra la Biblia. También le dije que no me gustaría que mis hijas pequeñas se encontraran con un hombre dentro de un baño”.

Aunque nunca dijo que no cumpliría la nueva normativa de la tienda su caso llegó a Recursos Humanos y ante la presión que estaba sufriendo pidió que le mostraran dónde estaba escrita esta nueva política sobre los baños transgéneros. No recibió otra respuesta que primero ser suspendido de empleo y sueldo y poco después despedido tras más de dos décadas en la empresa.

Javier Chávez: “Cuando mi empleador se enteró que era un católico practicante, con preocupaciones religiosas respecto a esta política, fui despedido”

Javier Chávez no se ha quedado de brazos cruzados y ha presentado una queja ante la Comisión de Derechos Humanos de Nueva York. “Cuando mi empleador se enteró que era un católico practicante, con preocupaciones religiosas respecto a esta política, fui despedido en violación de la Ley de Derechos Humanos de Nueva York”.

Esta víctima del lobby LGTBI no lo tendrá nada fácil para defender su honor puesto que fue la propia Comisión de Derechos Humanos la que publicó la polémica lista de 31 identidades sexuales entre los que se encuentran andrógino, género fluido o tercer sexo y que prevémultas millonarias para todo aquel que no se pliegue a los postulados de la ideología de género.

Pero tampoco le faltan apoyos a este trabajador despedido. El presidente de la Liga Católica, Hill Donohue, ha señalado: “Macy´s no tiene argumentos morales o jurídicos para mantener el despido. El derecho religioso más básico de la Primera Enmienda es el derecho a creer. Si Macy´s puede despedir a sus empleados por simplemente mostrar que sus creencias son contrarias a las políticas de la empresa, todos los creyentes tendrán que empezar a esconder sus creencias”.

Del mismo modo, la plataforma CitizenGO ha iniciado una campaña de recogida de firmaspara pedir a Macy´s que reincorpore a Javier Chávez a su puesto y que respete la libertad religiosa, uno de los pilares fundamentales de la democracia en Estados Unidos.